Ergonomía para nómadas digitales

Fuente: https://www.therooststand.com/

Uno de los aspectos que más tengo en cuenta de cara a los viajes que se avecinan es la ergonomía. Mientras que muchos afirman que les basta la mesa y la silla de cualquier cafetería (o ni eso, porque se cruzan de piernas y se ponen el ordenador encima sentados en una butaca cualquiera), yo estoy acostumbrada a trabajar con todo tipo de accesorios que me hacen la vida más fácil y me permiten olvidarme de los dolores de espalda y cuello (lo que, después de la operación de hernia discal del año pasado, es mi prioridad).

Mi espacio de trabajo actual

En esta foto podéis ver cómo es el espacio de trabajo que tengo en casa ahora mismo: una mesa de 1,50 m de largo x 80 cm de fondo, una pantalla externa de 24,1 pulgadas, un reposapiés, una silla Markus de Ikea, un teclado y ratón externos y un reposamuñecas. Es decir, que ahora mismo consigo la postura ideal para trabajar horas y horas sin que mi espalda se resienta. Por tener, tengo hasta un calientapiés eléctrico y una minimantita eléctrica para calentar las lumbares, pero eso ya es otra historia.

Por esto, cuando tenga que improvisar una oficina en los diferentes espacios que me esperan, necesito mantener esta comodidad lo máximo posible. Para mí, la comodidad va por delante de cualquier imagen idílica de trabajar en una hamaca. Si os interesa el tema, hay bastante contenido en inglés, como la entrada Ergonomics for Digital Nomads: Working on the Road Without Killing Yourself (Ergonomía para nómadas digitales: trabajar mientras viajas sin morir en el intento) o este hilo de Nomadlist. De hecho, buscando qué es lo que los nómadas consideran fundamental he encontrado esta interesante entrada, donde hablan de un teclado externo portátil tan extremo como el de Way Tools:

Teclado de Way ToolsTeclado de Way Tools

En los últimos meses he trabajado en diferentes coworkings en Madrid y cuando voy allí muy de seguido mi cuello se acaba resintiendo por tener que estar mirando hacia abajo en vez de tener la pantalla a la altura de los ojos. Por eso, investigué qué opciones había y di con el afamado “The Roost Stand“, que todo el mundo pone por las nubes. Cuesta casi setenta euros (aunque tiene versión más económica en Amazon) y es probablemente la mejor inversión que se puede hacer. Requiere usar un teclado externo, pero como eso ya lo estaba haciendo, no me importa en absoluto. Pesa solo 175 gramos, viene con una funda para llevarlo y es muy estable, pese a lo que pueda parecer.

La única posible pega que puedo encontrar es que, si la pantalla del ordenador es pequeña (el mío es un Sony Vaio de 13 pulgadas), la distancia a la que hay que colocar el elevador para poder poner delante un teclado delante hace que lo veas todo pequeño, pero eso ya depende de cada uno. Yo, desde luego, prefiero tener un ultrabook así de fino (pesa menos de 1,1 kg).

Lo siguiente con lo que tendré que hacerme es con un teclado externo más ligero que el que tengo de Microsoft para poder llevarlo todo en la mochila (por cierto, yo tengo esta Targus desde febrero y me ha salido genial: no pesa nada, cabe perfectamente mi portátil de 13 pulgadas y tiene dos compartimentos diferenciados).

Parece un poco descompensado, pero es porque este teclado va en consonancia con la pantalla de 24 pulgadas

¡No dudéis en comentar vuestra experiencia con cualquier artículo relacionado con la ergonomía (incluidos teclados, se admiten recomendaciones)!

13 Comments

  1. Online webová stránka 26/01/2018 at 12:59

    zvedavý Post, celkom má zmysel, i niektorým otázkam i aspekty Tine sporná.
    iste Váš blog môžu spoľahnúť rešpekt.
    Myslím, že napriek tomu som klesať.


  2. Sara 03/12/2017 at 16:37

    Me encanta, llevo años usando libros para elevar mi portátil. Han hecho su doble función, soporte postlectura, y a pesar de lo “bonito” y romántico que tiene este soporte, creo que me has dado la idea ideal, el Rooster y mi próximo deseo comprador. Muchas gracias por todas las ideas, aunque no seamos nómadas digitales –todavía– también son ideas prácticas para sedentarias.


  3. Sara 03/12/2017 at 16:37

    Me encanta, llevo años usando libros para elevar mi portátil. Han hecho su doble función, soporte postlectura, y a pesar de lo “bonito” y romántico que tiene este soporte, creo que me has dado la idea ideal, el Rooster y mi próximo deseo comprador. Muchas gracias por todas las ideas, aunque no seamos nómadas digitales –todavía– también son ideas prácticas para sedentarias.


  4. Nagore 15/11/2017 at 11:35

    ¡Qué buena pinta! Creo que me voy animar a comprarlo. ¿Habéis visto las “copias” que hay en Amazon? Bastante más baratas, pero no sé si habrá mucha diferencia de calidad.

    En cualquier caso, ¡gracias por el descubrimiento!

    Un saludo.

    Nagore



  5. Pablo B. 10/11/2017 at 11:56

    Hola, Merche: esto, evidentemente, no es una solución para nómadas digitales dada, su nula portabilidad, pero sí creo que puede suponer un alivio para los diferentes dolores articulares propios del traductor profesional, ya que te permite trabajar sentado, tumbado y de pie. Aunque no conozco nadie que lo haya probados aun.

    También creo que el Dragon Naturally Speaking es de gran ayuda para los nómadas digitales, pues ahorra mucho tiempo de estar sentado, si tienes fluidez para traducir. ¿Qué tal por Oporto?

    http://www.prevensystem.com/internacional/503/noticia-la-silla-que-te-permite-trabajar-tumbado.html


    1. Merche García Lledó 10/11/2017 at 12:39

      Jajaja, no he podido evitar reírme al ver la foto. Parece realmente de dentista. No obstante, recuerda que este blog ya no está dedicado específicamente a los traductores y, de hecho, esta entrada está pensada únicamente para personas que viajan con el portátil y tienen problemas de ergonomía, jeje.

      Como cuento en el blog, a Oporto me voy a finales de enero.

      ¡Un saludo!


      1. Pablo B. 10/11/2017 at 19:00

        Lo sé, lo sé. Pensé algo similar y que, con mi peso, me iba a durar lo mismo que un caramelo a la puerta de un colegio. ¿ El DNS no es para nómadas digitales…? Bueno, ya nos contarás de tus aventuras por Oporto (y ojito con el ídem)… 😉


  6. Noemí 10/11/2017 at 10:57

    Hola, Merche:

    Aunque todavía no me había atrevido a escribir, sigo tus blogs con mucho interés.

    Por motivos personales, yo llevo dando vueltas por el mundo, con épocas de más o menos acividad, desde 2004: de hecho, me hice autónoma para poder viajar con mi pareja. En ocasiones paso varios años en un destino y en otras, los viajes son de apenas un fin de semana…

    Como dices, la cuestión de la ergonomía para los traductores es fundamental. Y si viajamos, la ligereza no lo es menos. Yo tengo dos ordenadores portátiles: un mac air de 13 pulgadas y un mac pro, ambos con particiones Windows. Ahora voy a pasar una temporada en Inglaterra y me he traido los dos.

    Para los viajes cortos solo me llevo el pequeño, en el bolso, y nada más. Para las estancias largas, mi mesa de trabajo se parece bastante a la tuya: monitor externo (que compro en el lugar y luego revendo o regalo: trabajar con una pantalla de 13″ se me hace pesadísimo, por mucho atril/soporte que le haya puesto), teclado y ratón externos (estos se suelen venir de España, son Bluetooth, pesan poquísimo en la maleta y, algo fundamental, el ratón sirve para la mano izquierda: https://www.microsoft.com/accessories/en-us/products/keyboards/designer-bluetooth-desktop/7n9-00001; sin embargo, no son compatibles con Windows 7). ¡Pero si tenemos hasta la misma silla y la misma agenda en papel!

    Y algo realmente importante es tener una conexión de datos digna para trabajar por vpn o enviar archivos grandes a los clientes. Lo bueno es que, como ahora no se paga extra por la itinerancia, no hace falta hacer malabares ni ir mendigando wifis para tener una conexión de datos decente.

    Esperaré tu siguiente entrega. ¡Mucho ánimo con la aventura!


    1. Merche García Lledó 10/11/2017 at 12:35

      ¡Hola, Noemí!
      Qué bien que te hayas animado a dejar tu comentario :-).
      Qué curioso lo de tener dos portátiles y dependiendo del viaje te lleves uno, otro o los dos. También me ha parecido interesante la opción de comprar una pantalla externa temporalmente para luego venderla, la verdad. En mi caso, como el plan (inicial, luego se verá) es ir rotando cada pocas semanas, intentaré adaptarme a trabajar con las 13 pulgadas, aunque no te creas que no he pensado en comprarme uno de 15 para estar más cómoda.

      Respecto a la conexión, iré probando coworking y Airbnb (ya hablaré de eso en otra entrada), y antes me aseguro por los comentarios que la conexión sea muy buena, porque si no… uf.

      Lo de la agenda y la silla igual… ¡es que son clásicos! La verdad que me compro la de Mr. Wonderful (para el próximo año me han regalado la de Moderna de pueblo <3) porque me parece muy clara, se puede dejar abierta, tiene chorraditas que pegar y es división semanal. Hay otras tan historiadas que al final no tienes sitio para apuntar cosas, y yo la uso para todos los proyectos.

      Sobre el pack de teclado y ratón que mencionas, justo es el que he estado mirando para comprarme. El que tengo pesa bastante y la parte de arriba y de abajo hacen que ocupe mucho. ¿Entonces me recomiendas comprarme ese?

      ¡Un abrazo!


  7. Carla Pavia 10/11/2017 at 10:10

    Muy interesante tu artículo, Merche 🙂

    Permíteme que añada una recomendación. Se trata del teclado y ratón inalámbrico Microsoft Comfort Desktop 5050.

    Es bastante ligero, pesa muy poquito. Lo tengo desde hace más de un año ya y puedo decir que ha sido de las mejores inversiones que he hecho para mi oficina en casa.

    Además ahora está más barato, unos 80 euros. Recuerdo que a mí me costó más de cien.
    https://www.fnac.es/Teclado-y-raton-inalambrico-Microsoft-Comfort-Desktop-5050-Periferico-ordenador-Teclado/a1145089

    ¡Saludos y suerte en tu nueva aventura!



      1. Merche García Lledó 10/11/2017 at 12:37

        ¡Hola, Carla!

        Gracias por pasarte a comentar. En su momento tuve la oportunidad de probar ese teclado y nunca me apañé, aunque todo el mundo dice que te acabas acostumbrando. Lo malo es que el diseño hace que me parezca muy delicado para meterlo en una mochila, porque se puede partir, o eso me parece. Prefiero que sean planitos, pero gracias por dejar la recomendación, quizá se adapte a las necesidades de alguien que nos lea 🙂

        ¡Un abrazo!


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